Durango, rumbo a su mejor etapa: planeación, coordinación y finanzas sanas

Por César Adrián - enero 28, 2026

 


POLITICASTRO

Por.- Astro K

Durango comienza a perfilarse hacia una etapa de crecimiento que no es producto de la casualidad, sino de la planeación y del trabajo coordinado entre niveles de gobierno. De cara a 2026, el estado avanza con una visión clara: consolidar obras estratégicas, fortalecer su infraestructura y sentar bases financieras sólidas que impacten de manera directa en la calidad de vida de las familias duranguenses.

El gobernador Esteban Villegas Villarreal ha sido claro al señalar que este año marcará la materialización de proyectos largamente planeados, resultado de una coordinación efectiva con el presidente municipal de Durango, Toño Ochoa. Esta sinergia entre Estado y Municipio se traduce en obras concretas que atienden el crecimiento urbano y las nuevas necesidades de la capital, como Estación Central, el Parque Benigno Montoya, obras hidráulicas, nuevos bulevares y mejoras sustanciales a la infraestructura urbana.

Más allá del anuncio de proyectos, lo relevante es el modelo de trabajo: una agenda compartida que prioriza la planeación, evita duplicidades y optimiza recursos. En tiempos donde la ciudadanía exige resultados tangibles, la coordinación institucional se vuelve un factor determinante para avanzar con orden y rumbo.

A la par del impulso a la obra pública, Durango registra un desempeño financiero que no pasa desapercibido a nivel nacional. Gracias a una mejor recaudación estatal y a la correcta aplicación de la fórmula de participaciones federales, el estado superó por primera vez los 50 mil millones de pesos anuales en ingresos, alcanzando más de 51 mil millones de pesos. Este crecimiento colocó a Durango entre los primeros lugares del país en incremento porcentual de participaciones federales.

Este logro no es menor. Refleja disciplina financiera, fortalecimiento de los ingresos propios y una estrategia clara para reducir la dependencia de recursos extraordinarios. Como ha señalado el propio gobernador, la recaudación local juega un papel clave en este esquema, ya que no solo fortalece al Gobierno del Estado, sino que incrementa la capacidad financiera de los municipios y amplía su margen de acción para futuras inversiones.

El llamado a fortalecer la cultura contributiva, particularmente en rubros como el impuesto predial y los servicios públicos, responde a una lógica sencilla pero fundamental: los recursos bien administrados regresan a la ciudadanía en forma de infraestructura, mantenimiento urbano y mejores servicios.

Hoy, Durango avanza con bases más sólidas. La combinación de planeación, coordinación institucional y finanzas sanas abre la puerta a una etapa de mayor autonomía presupuestal y desarrollo ordenado. Si el rumbo se mantiene, 2026 no solo será el año en que se concreten obras, sino el punto de inflexión hacia un Durango con mayor capacidad para responder a las demandas de su gente.

Mentas y mentadas.- una_299@hotmail.com

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