Durango, rumbo a su mejor etapa: planeación, coordinación y finanzas sanas
POLITICASTRO
Por.- Astro K
Durango comienza a perfilarse hacia una etapa de crecimiento
que no es producto de la casualidad, sino de la planeación y del trabajo
coordinado entre niveles de gobierno. De cara a 2026, el estado avanza con una
visión clara: consolidar obras estratégicas, fortalecer su infraestructura y
sentar bases financieras sólidas que impacten de manera directa en la calidad
de vida de las familias duranguenses.
El gobernador Esteban Villegas Villarreal ha sido claro al
señalar que este año marcará la materialización de proyectos largamente
planeados, resultado de una coordinación efectiva con el presidente municipal
de Durango, Toño Ochoa. Esta sinergia entre Estado y Municipio se traduce en
obras concretas que atienden el crecimiento urbano y las nuevas necesidades de
la capital, como Estación Central, el Parque Benigno Montoya, obras
hidráulicas, nuevos bulevares y mejoras sustanciales a la infraestructura urbana.
Más allá del anuncio de proyectos, lo relevante es el modelo
de trabajo: una agenda compartida que prioriza la planeación, evita
duplicidades y optimiza recursos. En tiempos donde la ciudadanía exige
resultados tangibles, la coordinación institucional se vuelve un factor
determinante para avanzar con orden y rumbo.
A la par del impulso a la obra pública, Durango registra un
desempeño financiero que no pasa desapercibido a nivel nacional. Gracias a una
mejor recaudación estatal y a la correcta aplicación de la fórmula de
participaciones federales, el estado superó por primera vez los 50 mil millones
de pesos anuales en ingresos, alcanzando más de 51 mil millones de pesos. Este
crecimiento colocó a Durango entre los primeros lugares del país en incremento porcentual
de participaciones federales.
Este logro no es menor. Refleja disciplina financiera,
fortalecimiento de los ingresos propios y una estrategia clara para reducir la
dependencia de recursos extraordinarios. Como ha señalado el propio gobernador,
la recaudación local juega un papel clave en este esquema, ya que no solo
fortalece al Gobierno del Estado, sino que incrementa la capacidad financiera
de los municipios y amplía su margen de acción para futuras inversiones.
El llamado a fortalecer la cultura contributiva,
particularmente en rubros como el impuesto predial y los servicios públicos,
responde a una lógica sencilla pero fundamental: los recursos bien
administrados regresan a la ciudadanía en forma de infraestructura,
mantenimiento urbano y mejores servicios.
Hoy, Durango avanza con bases más sólidas. La combinación de
planeación, coordinación institucional y finanzas sanas abre la puerta a una
etapa de mayor autonomía presupuestal y desarrollo ordenado. Si el rumbo se
mantiene, 2026 no solo será el año en que se concreten obras, sino el punto de
inflexión hacia un Durango con mayor capacidad para responder a las demandas de
su gente.
Mentas y mentadas.- una_299@hotmail.com

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