- Pedro Sánchez rechaza participar en acciones militares y responde a las presiones comerciales de Donald Trump.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, afirmó que España no participará en una ofensiva militar contra Irán y defendió una salida diplomática al conflicto, tras las críticas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien amenazó con suspender las relaciones comerciales con el país europeo.
Durante una comparecencia en el Palacio de La Moncloa, Sánchez resumió la postura de su gobierno con un mensaje directo: “La posición de España se resume en cuatro palabras: no a la guerra”. El mandatario subrayó que Madrid no respaldará acciones militares que no cuenten con el aval del derecho internacional ni de organismos multilaterales como la Organización de las Naciones Unidas.
La tensión diplomática se intensificó después de que España negara el uso de las bases militares estadounidenses ubicadas en Base Naval de Rota y Base Aérea de Morón para operaciones contra Irán. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, explicó que estas instalaciones solo pueden utilizarse en el marco del convenio bilateral de defensa y en apego a la legalidad internacional.
La decisión provocó una dura reacción desde Washington. Desde la Casa Blanca, Trump acusó a España de falta de colaboración y advirtió que su administración podría cortar el comercio bilateral. “España ha sido terrible. Vamos a suspender todo comercio con ellos”, declaró durante un encuentro con el canciller alemán Friedrich Merz.
Ante estas declaraciones, Sánchez reiteró que la negativa española responde a principios y no a presiones externas. Recordó además las consecuencias de la invasión de Irak en 2003, impulsada por Estados Unidos con el respaldo del entonces gobierno español de José María Aznar. “El mundo ya ha estado aquí antes. Aquella guerra dejó más terrorismo, crisis migratorias y mayor inestabilidad”, sostuvo.
El gobierno español insiste en que el conflicto actual debe resolverse por la vía diplomática, aun cuando mantiene críticas al régimen iraní. “Nadie está a favor de los ayatolás, pero la cuestión es si estamos del lado de la legalidad internacional y de la paz”, afirmó Sánchez.
El mandatario también recordó que cualquier decisión sobre relaciones comerciales con Estados Unidos debe analizarse en el marco de la Unión Europea, que regula los acuerdos económicos de sus Estados miembros, por lo que un eventual rompimiento comercial no dependería únicamente de Washington y Madrid.
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